Someday Some Morning Sometime


Someday some morning sometime, sometime
I’d like to hold your hand in mine
Someday some morning sometime

I’d like to tell you you’re pretty and fine
Your face will smile and your eyes will shine
Someday some morning sometime

I’ll build you a house all covered in vines
I’ll bring you a nickel, I’ll bring you a dime,
Someday some morning sometime

Five six seven and eight oh nine
I’ll take you down where the birds fly by
Someday some morning sometime

A Case Of You by Joni Mitchell


Justo antes de que nuestro amor se perdiese dijiste
“Soy tan constante como una estrella del norte”.
Y yo dije “Constantemente en la oscuridad,
¿cómo es eso?
Si me buscas estaré en el bar”.

En la parte de atrás del cartón de un posavasos,
a la azulada luz de la pantalla de televisión,
dibujé un mapa de Canadá.
Oh, Canadá.
Con tu rostro esbozado sobre él dos veces.

Oh, estás en mi sangre como vino sagrado.
Sabes tan amargo y tan dulce.

Oh, podría beber un trago de ti, cariño,
Y aún así me mantendría en pie.
Oh, estaría aún en pie.

Oh, soy una pintora solitaria.
Vivo en una caja de pinturas.
Me asusta el diablo
y soy arrastrada hacia aquellos que no tienen miedo.

Recuerdo aquel día que me contaste, dijiste
“El amor es tocar el alma”.
Seguro que tú tocaste la mía
porque parte de ti se desborda fuera de mí
en estos versos de vez en cuando.

Oh, tú estás en mi sangre como vino sagrado.
Sabes tan amargo y tan dulce

Oh, yo podría beber un trago de ti, cariño,
y todavía me mantendría en pie.
Oh, aún estaría en pie.

Conocí a una mujer,
tenía una boca como la tuya,
conocía tu vida,
conocía tus demonios y tus debilidades.
Y ella dijo
“Ve con él, quédate con él si puedes,
pero prepárate para sangrar.”

Oh, pero tú estás en mi sangre,
tú eres mi vino sagrado.
Eres tan amargo, tan amargo y tan dulce.

Oh, yo podría beber un trago de ti, cariño,
y todavía me mantendría en pie.
Oh, aún estaría en pie.

You are part of it


“…and you are part of it, you’re not just you. You are part of a group of people in a really beautfiul way. It’s a really wonderful thing to be a part of, but you have to pay attention to it. It’s not just me, I’m not just a pissy artist, is what you do when you go to a concert. You don’t set yourself apart from everybody, you are a part of something. It’s wonderful! It’s joyous!”

“I, pas a pas, ja estaràs tan lluny”


Benvolgut, permet-me suposar
que, malgrat que no haguem gaudit de presentació oficial,
més o menys, així com jo, estàs assabentat
de la meva existència, de les coses que faig.
Benvolgut, jo ho reconec, què hi faré, covard de mi,
no és que siguis cada tarda el meu tema preferit,
vostres són les promeses que ningú ja complirà,
vostres les nits que els telèfons no paraven de sonar.
Però sí que et vaig veient en discos que al final no et vas endur
i alguns quina meravella, i alguns que mai tindràs prou lluny,
benvolgut, i en un somriure que fa sola caminant
i en aquella foto antiga oblidada en un calaix:
heu parat una furgoneta aprofitant la vista privilegiada d’una ciutat.
Tu assenyales l’absis romànic d’una catedral i sou joves i forts!
I sentiu l’eternitat al vostre davant!
I, benvolgut, ni sospiteu que gent com jo
estem esperant.

I que simpàtics que se us veu, i quin mal devia fer,
i m’ho imagino -o ho intento- i t’asseguro que comprenc
que encara avui, sense remei, tot trontolli un segon
quan un amic, amb bona fe, pronuncia el vostre nom.
Però vull pensar que tot va bé i que no enyores aquells temps,
que fins i tot en recordar no saps per què però estàs content
i vas veient coses pel món que t’estan agradant tant
i agraeixes que entre els dos em féssiu créixer amagat.
Amagat en mentidetes, en dubtes emprenyadors,
en cada intuïció fugaç d’una vida millor,
amagat en “som molt joves per tenir res massa clar”,
amagat en “no sé què és, però, nena, no puc respirar”.
Ai, benvolgut, que estrany si un dia et van fer mal
el meu amor, la meva sort, les meves mans
o el meu dit resseguint-li la columna vertebral!
Benvolgut, que ha arribat i es vol quedar!
Ai aquests dits, no són senzills, de gent com jo
que estava esperant.

Benvolgut, ho deixo aquí, que sé que ets un home ocupat.
Suposo que és moment d’acomiadar-me esperant
no haver-te emprenyat massa, no haver semblat un boig,
que la força ens acompanyi, adéu, fins sempre, sort!
Per si un dia ens creuem ja em disculpo, que em conec,
faré d’home seriós, esperaré darrere dret
mentre tu li fas brometa, “veig que ara els busques alts”,
mentre tu et reivindiques com molt més elegant.
Farem adéu i marxarem i ella em dirà que t’ha vist vell
i, pas a pas, ja estaràs tan lluny
com el cretí que abans d’entrar a Història li tocava el cul
arrambant-la contra els arbres del costat d’un institut.
Ai, pobrets meus, com s’haguessin espantat,
si entre els matolls, sortim tu i jo dient
“ei, aquí els senyors, estem esperant.
Xicots, aneu fent lloc,
que estem esperant”.

Traducción al español (fuente):

Estimado, permíteme suponer
que, a pesar de que no hayamos disfrutado de presentación oficial,
más o menos, así como yo, estás enterado
de mi existencia, de las cosas que hago.
Estimado, yo lo reconozco, qué le voy a hacer, cobarde de mí,
no es que seas cada tarde mi tema favorito,
vuestras son las promesas que ya nadie cumplirá.
vuestras las noches que los teléfonos no paraban de sonar.
Pero si que te voy viendo en discos que al final no te llevaste
y algunos qué maravilla, y algunos que nunca tendrás lo suficiente lejos,
estimado, y en una sonrisa que hace sola andando
y en aquella foto antigua olvidada en un cajón:
habéis parado una furgoneta aprovechando la vista privilegiada de una ciudad.
¡Tu señalas el ábside románico de una catedral y sois jóvenes y fuertes!
¡Y sentís la eternidad delante vuestro!
Y, estimado, ni sospecháis que gente como yo
estamos esperando.

Y que simpáticos que se os ve, y qué daño debía hacer,
y me lo imagino – o lo intento – y te aseguro que comprendo
que aún hoy, sin remedio, todo se tambalee un segundo
cuando un amigo, con buena fe, pronuncia vuestro nombre.
Pero quiero pensar que todo va bien y que no añoras aquellos tiempos,
que incluso al recordar no sabes por qué pero estás contento
y vas viendo cosas por el mundo que te están gustando tanto
y agradeces que entre los dos me hicierais crecer escondido.
Escondido en mentirijillas, en dudas incordiantes,
en cada intuición fugaz de una vida mejor,
escondido en “somos muy jóvenes para tener nada demasiado claro”,
escondido en “no sé que es, pero, nena, no puedo respirar”.
Ay, estimado, qué extraño si un día te hicieron daño
mi amor, mi suerte, mis manos
¡O mi dedo resiguiéndole la columna vertebral!
¡Estimado, que ha llegado y se quiere quedar!
Ay estos dedos, no son sencillos, de gente como yo
que estaba esperando.

Estimado, lo dejo aquí, que sé que eres un hombre ocupado.
Supongo que es momento de despedirme esperando
no haberte incordiado demasiado, no haber parecido un loco,
¡Que la fuerza nos acompañe, adiós, hasta siempre, suerte!
Por si un día nos cruzamos ya me disculpo, que me conozco,
haré de hombre serio, esperaré detrás de pie
mientras tú le haces bromita, “veo que ahora los buscas altos”,
mientras tú te reivindicas como mucho más elegante.
Haremos adiós y marcharemos y ella me dirá que te ha visto viejo
y, paso a paso, ya estarás tan lejos
como el cretino que antes de entrar a Historia le tocaba el culo
arrinconándola contra los árboles de al lado de un instituto.
Ay, pobrecitos míos, como se hubiesen asustado,
si entre los matorrales, salimos tú y yo diciendo
“ey, aquí los señores, estamos esperando.
Chicos, id haciendo sitio,
que estamos esperando”.